Una familia,
una pasión,
uno taller
Detrás de cada juego hay dos padres quebequenses movidos por un solo deseo: crear material educativo bonito, sencillo y lleno de significado para que cada niño pueda aprender jugando.
Cómo todo comenzó
Del aula al taller, una aventura nacida del amor de un niño y la pasión de enseñar.
Me llamo
Stephany
Maestra de corazón, siempre me pregunté por qué el material educativo tenía que ser aburrido e impersonal. Los niños merecen lo bello, lo sensorial, lo estimulante.
Con mi esposo, unimos nuestras fuerzas — mi pasión por la pedagogía y su talento por la tecnología — para diseñar creaciones hechas con cuidado, paciencia y autenticidad. Cada producto Lunaïa Art está imaginado para despertar la curiosidad, nutrir la creatividad y hacer el aprendizaje suave y alegre.
Actualmente estoy estudiando educación especial porque comprender a cada niño en toda su diversidad sigue siendo mi mayor motivación.
Detrás de cada tienda que funciona perfectamente, cada foto cuidadosa y cada envío a tiempo hay una experiencia tecnológica discreta pero esencial. Al unir nuestras fuerzas, creamos más que un negocio — construimos un proyecto familiar con corazón.
Nuestros valores
Seis principios que inspiran cada una de nuestras creaciones, desde el diseño inicial hasta la entrega en tu casa.